miércoles, 21 de octubre de 2015

"Puerto Maldonado" descubriendo Perú




                                                         


  Navegación sobre por el río Madre de Dios
Continuando con nuestras aventuras por Perú, esta vez nos hemos ido a la selva. Es lo bueno que tiene este país, que puedes ir a la playa, al desierto, a la montaña, a la selva, un sin fin de destinos diferentes.


Cuando te planteas este viaje, dudas entre ir a Iquitos o a Puerto Maldonado, para quién desconozca la geografía de este país, ambas ciudades están en la selva pero Iquitos pertenece al departamento de Loreto y se encuentra al Norte de Perú, por dónde pasa el Amazonas. Puerto Maldonado pertenece al departamento de Madre Dios, más al Sur de Perú y puedes navegar por varios ríos, normalmente por el río Madre de Dios que es un afluente del Amazonas.

Mucha gente me pregunta cuál es mejor de los dos sitios, partiendo de la base de que no he ido a Iquitos y no puedo comparar, creo que no es cuestión de mejor o peor, sino simplemente son dos lugares distintos de la selva peruana, con su fauna y flora autóctona. Lo que puedas ver en ambos sitios va a ser diferente, aunque sea la misma selva.

Nosotros nos decidimos por Puerto Maldonado porque varios conocidos nos lo recomendaron, así cómo alojarnos en la reserva amazónica Tambopata de Inkaterra. http://www.inkaterra.com/es/inkaterra/reserva-amazonica-3/ .Navegando por la red y hablando con la gente, lo que nos hizo decantarnos del todo fue el hecho de que Puerto Maldonado no es tan turístico como Iquitos y es naturaleza en estado salvaje (no dan de comer a los animales para tenerlos allí, no los domestican) y esto significa que puedes ir y no ver por ejemplo a un caimán, porque esos días no hay suerte.

Lo siguiente a valorar es la época de lluvias que va de fines de Noviembre a fines de Marzo, de Mayo a Agosto la temperatura puede descender algunas noches a 9ªC. Normalmente oscila entre 24ºC y 30ºC, siendo un clima tropical.

Antes de adentrarse en el mundo de la selva hay que pensar cuál es tu nivel de tolerancia a los “bichos”, insectos de todo tipo y mayormente voladores como los mosquitos. El Zancudo hembra, es el que transmite la malaria, la probabilidad de transmisión es pequeña pero de picaduras es elevada. Nosotros nos medicamos pero es una opción personal, lo que si es recomendable es ir vacunado de fiebre amarilla y tifoidea y llevar repelente, mucho repelente.

Yo volví con cuatro picaduras después de cuatro días pero hubo gente que las contaba por decenas sólo en una pierna. Una recomendación que a mi me funcionó, fue ponerme repelente por todo el cuerpo antes de vestirme. No olvides cuello, orejas, tobillos, muñecas y una pizca de suerte para no ser su blanco preferido. En Inkaterra te obsequian con repelente natural a base de citronela y nuestro guía, me trajo unas ramitas de Hierba Luisa para una picadura, que tenía un poco hinchada y fue mano de santo al instante.

Los lodges o cabañas donde te alojas están totalmente preparados, con una mosquitera que cubre el recinto y luego otra dentro de la misma. Además las camas tienen también su propia mosquitera como podéis apreciar en la fotografía. Eso no impide que entre algún bicho, de hecho el último día antes de dormir había una mantis religiosa dentro de mi mosquitera pero que no cunda el pánico, no es lo normal. Hay que tener en cuenta que estamos en plena naturaleza y es inevitable.

Cabaña o lodge



Vista del interior de la cabaña desde la terraza



Vista desde la ducha

Mantis religiosa dentro de mi cama
















Tampoco hay cobertura de móvil durante toda la estancia, la luz está disponible por la mañana y por la noche, unas determinadas horas, así como el agua caliente, para poder ducharte y cargar cámaras de fotos o móviles. Si por temas de trabajo o demás circunstancias necesitáis tener cobertura, allí no la vais a encontrar. Por la noche, la luz procede de lámparas de aceite que encienden y luego apagan, también tienes linternas disponibles para poder ver mientras vas al restaurante o a la habitación. También vuelven a pasar por las habitaciones para arreglarte la mosquiteras para dormir protegido.

Lo mejor es la total desconexión en la que te sumerges y disfrutar desde tu cama de un trocito de cielo totalmente estrellado, de las luciérnagas u otros insectos que brillan al caer la noche. Es el mejor cielo que he visto en mucho tiempo, además tienes la sensación de tenerlo muy cerca, como si fuera a caerte encima, no se si es porque en Lima no se ven las estrellas o por el impacto de su belleza, pero es realmente precioso.

Nosotros mismos organizamos el viaje, compramos directamente el vuelo en Star Perú, lo peor es que hace escala en Cuzco, y ahí pierdes casi una hora. La reserva con Inkaterra la hicimos directamente en la oficina que tienen en Miraflores.

Una vez llegas al aeropuerto, ellos te recojen en una furgoneta y te llevan a Puerto Jetty para ir navegando en un bote por el río Madre de Dios hasta el alojamiento, todo ello tarda alrededor de una hora. Pero tenéis toda la información en su página web. Al bote sólo se puede subir una maleta de cabina o mochila por persona, si lleváis equipaje más grande disponen de taquillas en Puerto Maldonado dónde se deja en custodia el equipaje más pesado y que recoges a la vuelta. Sólo necesitas ropa cómoda, protector solar, una gorra y un cortavientos. Si llueve o necesitas botas de agua, ellos te las dejan y tienes botellas de agua que puedes rellenar en sus depósitos cuando quieras.

Autobús de recogida en el aeropuerto


Puerto Jetty
















Puerto Jetty






















Durante el vuelo ya vais a tomar contacto con el diferente paisaje de Perú, sobrevolaréis los andes y poco a poco veréis la selva. El aeropuerto es bastante pequeño y ya te da una pista del hermoso paisaje que os acompañará durante el viaje.







Aeropuerto de Puerto Maldonado


La navegación por el río Madre de Dios es muy relajante, adentrándote ya en plena selva, con sus colores y sonidos. En el bote puede hacer un poco de fresco cuando se navega, sobre todo de noche.


Navegación por el Río Madre de Dios

Navegación por el Río Madre de Dios



Cuando llegas a la reserva Tambopata te reciben según el clima con chocolate caliente muy delicioso o un jugo. En nuestro caso llovía y hacía un poco de fresco, así que el chocolate nos vino fenomenal. Los guías establecen diferentes reuniones para ese mismo día, pudiendo comenzar con las diferentes excursiones que ofrecen.

En el precio de la estancia en Inkaterra Tambopata incluye todo: pensión completa, jugo del día, agua y excursiones. Sólo hay tres o cuatro que tienen un coste adicional, nosotros no hicimos ninguna de esas, porque disponen de muchísimas gratuitas, y no te da tiempo a hacer todas. No son obligatorias ninguna, tu te apuntas a las que quieras y organizas tu tiempo allí. Mi consejo es aprovecharlo al máximo, mañana y tarde, acabas cansado pero como enseguida se hace de noche y hay que madrugar bastante, no hay problema. Además no hay televisión, sólo la naturaleza y tú.

Embarcadero de Inkaterra

Cabaña principal 

Alrededores de Inkaterra

Camino hacia las diferentes cabañas

Nuestro vecino, el pequeño caiman, tomando el sol en el margen del río


Alrededores del hotel


Roedores que viven en el hotel


Así comenzamos nuestra aventura en la selva:

1.Sistema trochas o caminata diurna (Walk and Trails)

El día de nuestra llegada, después de comer, comenzamos con una trocha, una caminata por una de tantas rutas por la selva que hay, partiendo desde el mismo hotel. Nuestro guía Rony, fue genial, cercano y con mucha paciencia con los niños y personas mayores que llevaban otro ritmo. Sirve como toma de contacto física con la variada naturaleza. Puedes observar los diferentes árboles con sus lianas, hormigas, plantas medicinales ancestrales, insectos de todo tipo, pájaros, mariposas y roedores.






2.Río al anochecer (Twilight River)

Por la noche nos apuntamos a una navegación nocturna con el fin de poder ver caimanes, diferentes especies de pájaros e insectos que brillan en la oscuridad. Es muy impactante navegar en el silencio de la selva, oyendo sus diferentes sonidos y alumbrándote sólo con el foco del bote. Tuvimos algo de suerte y pudimos ver varias crías de caimanes blancos en el agua. Se pueden ver además chotacabras, búhos y ronsocos.



3.Lago Sandoval (Lake Sandoval)

Al día siguiente, por la madrugada, nos embarcamos en una de las mejores excursiones que ofrecen, la visita al Lago Sandoval. Dentro de la reserva Nacional de Tambopata. Tengo que decir que es una excursión larga, no apta para personas que no aguanten mucho tiempo andando. Primero tienes que caminar durante una hora y media aproximadamente, unos tres kilómetros, el tiempo varía dependiendo del clima por el estado del camino. En nuestro caso, había llovido bastante los días anteriores y el terreno no estaba muy seco, todo era fango y cada dos por tres te quedabas hundido en el mismo. Menos mal que te dejan unas botas de agua.


Nuestro guía Rony


Centro de interpretación y control del Lago sandoval


No obstante la caminata merece la pena, se pueden observar diferentes tipos de aves, árboles milenarios como el ficus de tamaño gigante o el árbol de Lupuna, hormigas rojas de fuego (cuidado con ellas, por lo visto su picadura produce mucho dolor y sensación de quemazón), hormigas cortadoras de hojas (todas ellas en fila con sus centinelas alrededor), hormigas gigantes, monos rojos aulladores, monos capuchinos, una especie de hoacín llamado “shansho”... Rony, el guía, va haciendo muchas paradas para explicártelo todo y además está muy pendiente para encontrar el máximo de animales.





Cuando termina la caminata, llegas a un río y te subes a una canoa para poder llegar al Lago Sandoval. En las aguas por las que navegamos viven caimanes blancos y negros, pirañas, anacondas y el paiche (un pez con muchas escamas) entre otros, aún así, fue inevitable meter las manos en el agua, eso si, lo justo para tocarla. Aunque, Rony la tocaba continuamente. En el camino hacia el Lago Sandoval fuimos muy afortunados, ya que gracias a la super vista de nuestro guía, vimos a un oso perezoso en un árbol y con los prismáticos que llevaba Rony se veía fenomenal. Es toda una aventura poder ver a estos animales en libertad. También nos encontramos con algunos caimanes con un tamaño que ya empezaba a asustar.







De repente el río se abre en un lago en forma de herradura con las palmeras de agua como guardianes. La navegación se vuelve un paseo lento acompañado del sonido de la selva, se pueden ver y oír a guacamayos azules y amarillos, los soplidos del shansho y muchas más aves volando.

Entrada al Lago Sandoval


Palmeras de agua

Palmeras de agua




Las tortugas de este río tienen una característica única que es la de poder doblar su cuello largo hacia un lado para esconderse de depredadores y junto a ellas podréis ver a varias familias de nutrias gigantes. Se oye como nadan, puedes ver como pescan y como comen este pescado, todo ello a una distancia prudencial para no molestarlas. Estas nutrias están en peligro de extinción.



De vuelta al hotel, por los márgenes del río tuvimos la suerte de ver un caimán blanco bastante grande que estaba tomando el sol tranquilamente. También puedes encontrar tapires, familias de capibaras (el roedor de mayor tamaño y peso viviente del mundo), picuros y osos hormigueros.











4.Inkaterra Canopy Walkway

Después de comer una deliciosa comida de la selva en el hotel y descansar un ratito pequeño en las hamacas de la habitación, ponemos rumbo al Canopy. Es un sistemas de puentes colgantes suspendidos a 30 metros de altura. No apto para los que sufren de vértigo, a mi me dan miedo las alturas pero no me podía perder esta excursión. Una vez pasas el primero, el resto ya es pan comido, exceptuando alguno que por su longitud empieza a moverse un poco y te entra el pánico. El canopy es propiedad de Inkaterra así que sólo puedes ir si te alojas con ellos.

Te ofrece una visión de altura diferente de la selva, pudimos ver de nuevo el oso perezoso, monos y demás aves. Son siete puentes con dos torres en las copas de los árboles. El canopy está cerca del hotel, a unos 15 minutos andando.

Toda una experiencia de altura.






5.Selva al anochecer (Rainforest by Night)

Cuando cae la noche, sin tiempo casi de descansar después del Canopy, los sonidos de la selva son totalmente distintos, los animales diurnos dan paso a especies totalmente adaptadas a la oscuridad. Esta caminata se hace por una de tantas trochas que tiene el hotel a su alrededor. Dura aproximadamente dos horas.

Rony nos fue explicando todas las especies que encontrábamos a nuestro paso y me sorprendió el colorido fluorescente de la mayoría de los insectos, venenosos ellos. Al llegar al final de la caminata, antes de volver, por un minuto, todos apagamos las linternas, para sumergirnos en total oscuridad. Parece mentira lo que puede dar de si un minuto y todos los sonidos que puedes escuchar.

La mente es clave en esta excursión ya que te puede jugar malas pasadas, nadie quiere ir el último de la fila en plena noche por la selva!




6.Hacienda Concepción

En nuestro tercer y último día, por la mañana visitamos Hacienda Concepción, el otro alojamiento disponible que tiene Inkaterra en Puerto Maldonado. Después de una media hora en bote, caminamos para adentrarnos en la selva y llegar a un Jardín Botánico con más de 200 especies de diferentes plantas indígenas, muchas de ellas aún se siguen utilizando para tratamientos medicinales.

Después dimos un paseo de 30 minutos en canoa por un lago cercano para observar la diferente fauna y flora del lugar. Una forma de pasar la mañana de manera más tranquila.









7.Quebrada Gamitana (Gamitana Creek)

Por la tarde, hicimos nuestra última excursión. Primero caminas durante una hora y media aproximadamente internándote de nuevo en la selva. Pudimos ver de nuevo muchísimos monos capuchinos y monos aulladores además del resto de animales ya mencionados. La trocha es estrecha y realmente te sientes atrapado por la jungla, esta caminata me gustó muchísimo.

Llegas hasta “Sanipanga” y te subes a una canoa que te lleva por la quebrada hasta la Chacra Modelo de Gamitana. En sus aguas viven pirañas, caimanes, tortugas y una variedad de coloridos pájaros. Después vuelves en el bote rápido del hotel y puedes disfrutar de una de las mejores puestas de sol que he visto.








Como habéis visto no paramos ni un sólo día e intentamos aprovechar al máximo nuestro tiempo. Estas son las excursiones que nosotros elegimos pero hay algunas más que seguro disfrutaréis.

Lo mínimo para poder disfrutar y aprovechar al máximo son tres noches, yo me hubiera quedado una más para disfrutar del hotel y descansar.

En cuanto a la comida, no tengo palabras para describir lo exquisita que fue. Todo tipo de pescados cocinados de manera tradicional con sus recetas de la selva: en un cilindro, bajo tierra en una hoja de plátano, los tradicionales chupes, arroz con mariscos. La carne también era espectacular, no dejéis de probar el lomo saltado con papas fritas y arroz. Los postres también deliciosas y caseros. El jugo de maracuyá mi preferido.

Arroz con mariscos

En el desayuno podéis pedir creps (pancakes) y huevos revueltos al momento. Además tenéis variedad de panes para tostar, frutos secos, cereales, fiambres, bollitos y mucha fruta.

La comida es de lo mejor que he probado en Perú, por ahora.

Si tenéis la oportunidad de viajar a la selva no la perdáis, es una experiencia que al menos yo, no se si volveré a poder tener y merece mucho la pena vivirla. A disfrutar!!!

Nuestra terraza de la habitación, indispensable para descansar